¡Bartolomé Leal al habla! Blog de novela policial y negra
Como seguramente muchos seguidores de este blog saben, Sherlock Holmes es el mítico detective creado por el escritor escocés Arthur Conan Doyle, protagonista de 4 novelas: Estudio en escarlata (1887), El signo de los cuatro (1890), El sabueso de los Baskerville (1901–1902) y El valle del terror (1914–1915). A las novelas se agregan 56 cuentos (compilados en 5 libros), publicados entre 1887 y 1927, los que constituyen el llamado “Canon”. Agreguemos 12 relatos escritos por su hijo Adrian Conan Doyle con la ayuda de John Dickson Carr, sobre la base de bosquejos dejados por Sir Arthur o menciones en otras obras. Ahí nos vamos a quedar pues, sin tomar en cuenta a los copiones que han seguido sacando historias apócrifas de Holmes con la complicidad, tal vez rentable aunque inmoral, de editores vivillos.
La información sale en la Enciclopedia Sherlockiana, libro de consulta imprescindible. También existe una biografía del sabueso londinense, Sherlock Holmes, de Baker Street, por William S. Baring-Gould (1995). El autor buscó información a fin de establecer los elementos reales que contribuyeron a la creación del personaje. Sherlock Holmes habría nacido el 6 de enero de 1854, el tercer y último hijo de Siger y Violet Holmes, de Yorkshire. Desde niño viajó por Europa, aprendiendo seis idiomas. Fue buen alumno de colegios de calidad y en 1872 fue aceptado en la Universidad de Oxford. Decidió entonces auto entrenarse para ser detective privado y pronto se comenzó a ocupar de casos criminales. Excepto por un período en el cual se dedicó a la actuación, prosiguió su carrera hasta hacerse famoso gracias a los escritos de su amigo, el Dr. Watson.
La biografía contiene más datos que los señalados por Watson, ya que habla del modelo que uso Sir Arthur para crear a su detective (el profesor Joseph Bell), su conflicto con el infame Dr. Moriarty, su peligroso encuentro con Jack el Destripador, y su relación con el amor de su vida, Irene Adler. Además, analiza la figura de su hermano el genial Mycroft Holmes, el enigma de su propio hijo, su adicción al opio, la historia de su retiro a Sussex, la escritura de su libro sobre cría de abejas, las circunstancias de su muerte y resurrección (a pedido de los lectores). Sin duda, una original investigación.
El libro de los récords de Guinness señala que Sherlock Holmes es el personaje más interpretado en la historia del cine, con arriba de 70 actores en sobre 200 filmes, desde 1900 hasta la fecha, ya que sigue siendo materia de películas para la pantalla grande y la televisión. Más atrás viene Jesucristo, el protagonista de los “Evangelios”. Como dato curioso, señalemos que la famosa frase “Elemental, mi querido Watson” no aparece en ninguna de las narraciones originales de Conan Doyle, sino en el cuento “La aventura de la viuda roja”, escrita por su hijo Adrian a partir de un apunte de su padre.
Los buenos libreros de viejo pueden ofrecer variopintas ediciones de las novelas y los cuentos, a buen precio. Existen incluso ediciones chilenas que suelen ocupar los cajones de ofertas. Nadie que se manifieste amante del género policial puede dejar de leer a este personaje encantador, complejo y sencillo a la vez, que es sin duda el más grande detective privado de todos los tiempos; o al menos, el modelo en que se inspiran tantos otros maravillosos sabuesos literarios, de Hércules Poirot al comisario Maigret, del agente de la Continental a Phillip Marlowe, de Carvalho a Heredia.
