¡Bartolomé Leal al habla!  Blog de novela policial y negra

 

Nuestro género literario predilecto también se ramifica en subgéneros. Ya los iremos conversando en este blog. Uno de tales subgéneros es el espionaje. A manera de introducción, sin perjuicio de ir desarrollando autores y obras en el futuro, quiero dar un vistazo amplio a lo que se ha llamado la literatura de espionaje o novela de espías, que tanto auge tuvo durante las últimas guerras del siglo XX, incluyendo la llamada guerra fría; o dicho más groseramente, alrededor de la tenaz beligerancia entre comunismo y capitalismo. Lúcido precursor fue Joseph Conrad con El agente secreto.

 

La novela de espionaje relata una práctica de aplicación universal: la intromisión de un país dentro de la soberanía de otro con el propósito de influir en su política interna. Puede ser en algunos casos recoger información estratégica, sobre todo política y militar; y a menudo intervenir de manera de oculta en los comportamientos y actitudes de los países espiados, sobre todo en ámbitos favorables al país que espía. Aparece entonces un héroe diferente al detective de la novela policial o negra: el espía. Sus tareas van desde vigilar, corromper o asesinar a personajes, a averiguar datos claves no destinados a la potencia extranjera. Muchos de esos espías pertenecen a organizaciones emblemáticas como la CIA, la KGB, la Inteligencia Británica o la STASI. A veces operan al servicio de organizaciones religiosas, empresariales, esotéricas o artísticas.

Bueno, dentro de esta temática tan vagamente descrita, hay un número importante de posibilidades para un escritor. Sobre todo para un autor que conoce un oficio tan especializado como el de espía, y su carácter más de antihéroe que de héroe: se trata de un infiltrado, un topo, un chantajista. Lo suyo está por lo general lejos de afanes éticos. Encontramos por otra parte cumbres y abismos, grandes autores y escribidores triviales. Sin ánimo de pontificar, he delineado según mis lecturas tres categorías de autores que llamaría de primera, segunda y tercera fila. Más abajo hay otros niveles, con espacio en el cine, el comic o la televisión, pero no los vamos a tocar directamente.

En el primer nivel, digamos los top five, se ubican a mi juicio, por orden alfabético Eric Ambler (La máscara de Dimitrios, Viaje al miedo); Ian Fleming (el creador de James Bond, el agente 007); Graham Greene (El tercer hombre, Nuestro hombre en La Habana); John Le Carré (el creador de George Smiley con El espía que llegó del frío, El sastre de Panamá); y Somerset Maugham (Ashenden). Menciono sólo unas pocas obras de cada uno, pero tienen mucho más y de alta calidad. Dejo constancia que no se puede decir que todos estos escritores pertenecen en exclusiva al género espionaje, ya que han producido con brillo en otros ámbitos narrativos.

En el segundo nivel, conformando con los de arriba los top ten, ubico alfabéticamente a John Buchan (Los 39 escalones, La central de energía); Leslie Charteris (creador de la serie de El Santo, que tiene una onda más bien paródica y mucho humor); Gérard de Villiers (con sus aventuras del agente SAS, el autor más prolífico del subgénero con doscientos títulos, entre ellos Réquiem por los Tontons Macoutes, 1971; y El orden reina en Santiago, 1985); Len Deighton (Icpress peligro de muerte, Funeral en Berlín, y Caballo bajo el agua, una trilogía clásica de los años 60); y la baronesa de Orczy (pionera con su serie Pimpinela Escarlata, ambientada en la Revolución Francesa).

En el tercer nivel, no de mi gusto pero tienen el mérito de existir, ubico algunos best-sellers recientes: Tom Clancy, Ken Follet, Frederick Forsyth, Robert Ludlum y Julian Semyonov (ruso). Este último tiene el gancho de que lo suyo es el punto de vista de la KGB. Entre los antiguos se hallan los ingleses William Le Queux y E. Phillips Oppenheim, best-sellers en la primera mitad del siglo XX y olvidados con justicia. El subgénero de espionaje ha evolucionado para dar paso a tramas con las intrigas de las corporaciones trasnacionales, pero ésa es otra historia.

 

 

 

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