¡Bartolomé Leal al habla!:  Blog de novela policial y negra

 

A pesar de la amplia y rica producción con que Argentina honra al género policial y negro, dando continuidad a una tradición que ha dado autores tan descollantes como H. Bustos Domecq, Osvaldo Soriano y Rodolfo Walsh, hasta los actuales maestros Raúl Argemí, Guillemo Orsi y Juan Sasturain, a quienes se suman Fernando López, Guillermo Martínez, Leonardo Oyola y Juan Terranova, entre otros, la presencia de mujeres ha sido escasa. Sin embargo, es imposible caracterizar el estado actual de la narrativa negra argentina sin mencionar dos nombres imperdibles, dos “damas negras” de quienes nos ocuparemos: Mariana Enríquez y Claudia Piñeiro.

 

Mariana Enríquez. Estuvo en la FILSA 2014 y participó en un diálogo donde unos pocos asistentes disfrutamos de su concepto de la narrativa. Afuera, nuestros campeones de la farándula literaria vendían libros a gusto. Mariana no es una autora de género negro propiamente tal. Tampoco adhiere al concepto. Pero su literatura es de la negrura más pura y dura, terrorífica. En su ponencia explicó que se formó leyendo cuentos y novelas de horror, y que al principio pretendió hacer una versión argentina del género. No funcionó. Reescribió, traspasando las ambientaciones góticas a la realidad argentina: cinturones de pobreza, mafias, prostitución y demencia cotidiana. 

Para muestra, su novela Cómo desaparecer completamente (2004), un descenso a los abismos más oscuros de la miseria bonaerense, donde la perversidad, el crimen, la deformidad física, la locura y la depresión, son el presente de personajes que conviven en un entorno familiar donde se juntan varias generaciones que comparten una sola cosa segura: la ausencia de futuro. Están siempre escapando, del padre violador, de la policía, de las enfermedades, de la droga; sin embargo no tienen para dónde huir. Lo único posible es desaparecer. La novela anda por San Diego en oferta, no la dejen pasar.

Mariana es también una cuentista exquisita, con dominio de sus medios, detallista e hipnotizante. Hay un cuento suyo en una antología: Los mejores narradores de la nueva generación escriben sobre casos policiales (2007), uno de los puntos altos del volumen. Se titula “Ángel de la guardia”. Allí se mezclan locura, religión, incesto y crimen. Da miedo leerlo. Menciono además un libro de relatos en onda fantástica, publicado en Chile por Ediciones Montacerdos: Cuando hablábamos con los muertos (2013). 

Claudia Piñeiro. Pues fue de ella que tomé prestado el apodo de “damas negras”, el cual aplica al personaje principal de su novela Betibú, una escritora de novela negra que ha caído en la agrafia porque una crítica ha despedazado su último libro, y que se ve envuelta en una investigación criminal. El entorno cerrado de lo que en Argentina se llama los country, condominios para la élite, nos acerca al mundo burgués que tan bien ha trabajado P.D. James; más una picardía que recuerda a Agatha Christie. Betibú trata también del periodismo de investigación, en estos tiempos de un Internet que estimula la pereza, el imperio de la publicidad y el poder de los consorcios comunicacionales.

El aporte al género negro de Claudia es considerable, amada por los lectores y respetada por sus pares. Obras: Las viudas de los jueves (2005), Elena sabe (2006), Tuya (2008), Las grietas de Jara (2009) y la citada Betibú (2011). Ahí crea personajes memorables, pastichea estilos periodísticos, inventa delirantes estrategias de seducción e ironiza con el habla del esnobismo porteño; describe humorísticamente sus escenarios y bromea con su propia redacción, todo con una levedad de pluma envidiable. Es como ver su sonrisa detrás, con una cara de decir, ¿entendiste el guiño che o no?

Aprovecho de mencionar que ese libro, donde uno mismo indaga y sufre o se divierte junto con los personajes, anda también en oferta por San Diego. Claudia Piñeiro es una escritora best-seller en su país, de lo cual se declara inocente. Fue declarada muerta a fin de de noviembre del 2014 porque un chistoso (o chistosa) modificó su biografía en Wikipedia. ¿Por qué? Por joder. En realidad estuvo enferma, no pudo venir a Santiago este año. Nos alegramos de que esté bien y presta para entregarnos nuevos libros.

Mariana Enríquez y Claudia Piñeiro, dos voces diferentes que muestran la fertilidad creativa de la culta Argentina (no sólo futbolistas payasos y vedettes tetonas), sino que las autoras mujeres pueden dar al menos dos nombres de primera magnitud al género negro en nuestro idioma. Quisiera leer de Mariana sus diarios de viaje por los cementerios: Alguien camina sobre tu tumba (2013); y de Claudia, Un comunista en calzoncillos (2013), los recuerdos de su padre. A ver si los consigo.

 

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