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El cuento negro del mes:  Blog de Wilberio Mardones

Estimados amigos y amigas, hemos creado este blog para colgar cuentos negros. Aunque no exclusivamente los míos, ya lo explicaré más adelante. Llevo muchos años escribiéndolos y casi nunca han aparecido en libros, revistas ni blogs. Nunca me los han rechazado tampoco, su permanencia como inéditos ha sido más bien por pudor. Su negrura me ha parecido a veces excesiva, otras veces deslavada. En Chile hay pocos autores de cuentos genuinamente negros, somos más bien grises, en tonos variados. Somos un país discreto, lleno de viejos chicos de plomo y de viejas de corpiño, como decía un viejo tío. No sé si los míos pertenecen a la clase de los negros o grises, ya lo dirán los lectores.

Hay pocos libros de cuentos en el mercado, menos aún de cuentos negros. Tienen mala venta según los libreros, la gente prefiere las novelas. Cuesta encontrarlos para ir aprendiendo los secretos del género, sobre todo de los grandes maestros del relato breve negro, los de siempre, los que todos amamos: Hammett, Chandler, Chester Himes, Patricia Highsmith, Rubem Fonseca y el resto. Eso hace que los cuentos queden por décadas sin publicar (en el sentido de hacerse públicos), sobre todo por el imperio aún persistente del papel. Si un escrito no ha salido en papel, si no existe como libro, es la nada. Pero eso ha cambiado. Hay más lectores en la red y, a ellos, a vosotros, me ha interesado llegar.

Mis cuentos son cuentos de detectives. La figura del detective, del investigador, del pesquisante, del intruso que se mete en la suciedad para descubrir sus secretos, está más vigente que nunca. Desde Sherlock Holmes a Philip Marlowe, es la figura irreemplazable para lograr la identificación del lector, quien se suele hacer cómplice de esa búsqueda. No siempre para hacer triunfar al bien sobre el mal (el leit motiv de toda la literatura policial), sino que a menudo para cantar loas al éxito del mal.

Presento a tres detectives en esta serie, que se van a alternar para protagonizar o coprotagonizar los diferentes casos. Ellos son Hari Premsingh, el detective yogui, y los detectives Pérez y González, funcionarios de Investigaciones, la institución de la policía civil, que, en este contexto es un organismo ficticio, que se puede parecer o no al real. En los cuentos que siguen aparece como una organización puramente literaria. Aclaro que no estoy haciendo documentación de casos criminales ni menos panegírico institucional. Esto es pura literatura negra y su parecido con la realidad es casual y no compromete ni ofende a nadie.

Todos los nombres son absolutamente ficticios, sólo los lugares geográficos existen en Chile y son de dominio colectivo, pertenecen a todos los ciudadanos, y si se me ocurre meter a un criminal inventado tengo derecho a hacerlo. Esto puede incluir a algunos magníficos crápulas de los nuestros: políticos y policías corruptos, curas estupradores, faranduleros drogadictos, animadores de la tele aprovechadores de la estupidez humana, abogados venales y médicos codiciosos, empresarios chantas, predicadores hipócritas y futbolistas borrachos, entre muchos otros. No pongo nombres, no acuso a  nadie, a quien le caiga el sayo que se lo calce.

Una última advertencia: hay hablantes diversos en los cuentos que estaremos entregando mes a mes, de modo que las visiones que se perciben de sus protagonistas son diferentes, se acentúan ciertos rasgos y otros quedan ocultos, a menudo hay contradicciones, pero es la opción que hemos elegido, una opción puramente literaria. Ya lo comprobarán quienes nos lean. Desde ya, os doy las gracias por vuestro interés en mi modesta narrativa.

Termino invitando con la mayor cordialidad a quienes deseen someternos sus cuentos negros para que los subamos al blog en calidad de “villano invitado”. Bienvenidos sean, tanto los autores avezados como los que se inician en el canallesco arte de la literatura negra. Tenemos un pequeño comité editorial formado por vuestro servidor y dos veteranos del género negro, Bartolomé Leal y Mauro Yberra, que han ofrecido libros suyos como “remuneración” para los cuentos elegidos. De modo que a teclear y revisar. El formato: documento Word, Times New Roman 12, espacio doble, tamaño ad libitum, se acepta una ilustración si os place y biografía de 3 líneas.

Wilberio Mardones

Julio 2015

 

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